Sin duda alguna la toma de decisiones empresarias en el ambiente actual es más crítica que nunca. Las crisis globales, regionales y nacionales, los cambios de paradigmas, los avances tecnológicos y la competencia salvaje conforman un entorno complejo donde las tendencias se quiebran y las proyecciones formuladas en base a ellas se degradan más rápidamente que lo habitual.
¿Qué herramientas usar para evaluar los riesgos y las oportunidades que nos ofrece este panorama? ¿Con que argumentos darle fundamento a esas importantes decisiones que se deben tomar sí o sí? ¿Qué método utilizar que sea a la vez poderoso y sencillo de aplicar?
Cada día más decisores de gobiernos, universidades, grandes grupos empresarios, cámaras y asociaciones, empresas medianas y pequeñas se afirman en la prospectiva y el planeamiento estratégicos como única herramienta capaz de incrementar significativamente la supervivencia de esas organizaciones en un contexto tan cambiante. La prospectiva estratégica permite una visión abarcadora y sistémica de la situación en la que se desenvuelve la organización a partir de la cual se hará posible analizar la evolución de esa situación conformándose así los escenarios a los que eventualmente deberá enfrentarse.
Pero nada de esto tendría sentido si esta herramienta no fuera también la que nos indicara con precisión que acciones deberá tomar la organización para lograr sus objetivos estratégicos. Su utilidad radica justamente en su capacidad de analizar y proponer, canalizando y potenciando la experiencia y la creatividad del decisor.
El Método MEYEP de Prospectiva Estratégica es una palanca intelectual que brinda los conocimientos que servirán de guía al decisor en los momentos clave, brindándole una visión integral de su entorno y de las posibilidades que ofrece el futuro. El Método es aplicado en la actualidad por organizaciones de distinto tipo en toda América Latina y forma parte de la currícula de universidades de alto prestigio de México, Venezuela, Colombia, Ecuador, Argentina y otros países.


